Este 2026 es un año clave para la región: se lleva a cabo la primera gran revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), conocida como la “cláusula de revisión” (sunset clause).
Esta evaluación definirá el rumbo del nearshoring y la estabilidad de las inversiones en el país durante la próxima década. Aunque no se espera una cancelación del tratado, los paneles de controversia han dejado claro que habrá exigencias estrictas.
Los temas críticos en la mesa de negociación:
- Reglas de Origen Automotriz: Estados Unidos buscará un cumplimiento más riguroso en el porcentaje de valor regional de los vehículos.
- Mecanismos Laborales (MLRR): Incremento en las inspecciones a fábricas mexicanas para garantizar la libertad sindical y contratos colectivos legítimos.
- Sector Energético: Presiones para garantizar piso parejo a la inversión privada extranjera frente a las empresas productivas del estado.
Para las empresas que forman parte de cadenas de suministro internacionales, este es el momento crítico para documentar exhaustivamente el origen de sus materiales y auditar el cumplimiento de la reforma laboral. La incertidumbre geopolítica se mitiga con cumplimiento corporativo impecable.

